Antropología Psicológica 10
La credibilidad y el estatus científico de la antropología psicológica.
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Anónimo Martes 3 de Junio del año 2008 / 17:48

 

La credibilidad y el estatus científico de la antropología psicológica.

Los demandas de las que hablo, son primeramente en el nivel conceptual, concernientes a la naturaleza del objeto (naturaleza humana) a la que la psicología y la antropología dirigen sus estudios, si estos demandas y sus implicancias para la investigación no son aceptadas, en general, es porque carecemos de credibilidad. ¿Porrr qué no podemos ser tomados en serio? Pienso que tenemos un problema de proporciones. Estamos en crisis hasta el punto de ser sacudidos sobre la creencia en nuestra propia empresa. La controversia Mead-Freeman la pone en descubierto, pero nuestra angustia epistemológica ha ido creciendo, particularmente en esta época. Los psicólogos que dudaron, descartaron o simplemente ignoraron nuestras preocupaciones tienen aún más razones para hacerlo. La cuestión de la credibilidad de nuestros informes etnográficos no es la única, y posiblemente, más importante base de nuestro problema con la psicología. En adición a las deficiencias en las posiciones con las que somos identificados, es necesidad de los psicólogos obtener el máximo del sujeto en estudio y creer, aademás, que tienen línea directa y autónoma con lo universal. Nuestras demandas en cuanto a la profundidad de nuestra diversidad cultural, están basados en más de un siglo de comunicación etnográfica, la cual, aún si fuera en cierta medida dejada de lado, niega que la profundidad cultural, la diversidad y la evolución cultural sea voluntariosamente irracional; como una declaración de que no hay rastro de evidencia para la evolución biológica. Nos unimos en el dejar de lado, sé que aunque he tratado de hacer lo mejor para describir y comprender una cultura particular, mi conocimiento es incompleto. En parte estoy errado en formas que aún desconozco, y mis informes están sujetos a algunas vicios complejos y sutiles. Pero ellos son parte de la ciencia en el sentido que uno tiene un compromiso con la verdad, una responsabilidad con la realidad que, por supuesto, incluye la gente cuya cultura uno estudia. Metodológicamente, uno lo hace lo mejor que puede y , fianlmente, uno entrega su data y su interpretación a una comunidad crítica. Lo que sea que cumple con esos amplios criterios es ciencia, sea historiografía, antropología o química.

Estoy muy preocupado, sin embargo, por una suerte diferente de auto desacreditación, lo que parece ser una tendencia en la antropología usual, aunque no es nuevo ni somos la única disciplina afectada por ello. En parte, es una forma de responder a las dificultades epistemológicas que confrontamos como seres humanos, estudiandonos a nosotros mismos y a otros seres humanos a lo ancho de las culturas (incluso dentro de la nuestra misma). Difiere de la preocupación más temprana de los antropólogos, tales como Hallowell, que nos dirige a buscar la visión que el informante tiene de su mundo (aunque nuestro trabajo no termina allí). La tendencia a la que me refiero es la opuesta a la búsqueda de descubrir el mundo tal como existe para otros. Se arroga a sí mismo la creación de tal cultura. Habla de "construyendo"(5), "inventando"(6), o "escribiendo culturas" (Clifford y Marcus 1986). Representa la antropología como un "contar cuentos". Un revisión de Mead-Freeeman habla de la etnografía en general como mitos alternativos entre los que escogemos de acuerdo con nuestras preferencias por los valores que las afirman o apoyan (Rapport 1986). Uno puede tomar todo esto como lo último de laa jerga(7) o importación de moda, que cambia cada pocos años en antropología, pero que refleja una fuerte tensión y división entre nosotros. ¿A lo mejor es la forma de una Antropología de Nueva Era ("New Age Anthropology") --preocupada de sí misma hasta los límites del error de referencia-- "haciendo de su propia realidad" --exquisita conciencia de sí misma-- pretensiocidad literaria y moral, moldeando la ciencia como cientificismo, tomando el mundo como palabra, relativista en una forma que celebra cada obstáculo al conocimiento, sin tomar en cuenta el hecho del conocimiento, excéntrica e irracional (si no antirracional) (Schwartz 1989a), espiritual en la creencia en su propia intuición y entendimiento empático, comprometida en la deseosa magia de hacer de lo exótico familiar y de lo familiar, exótico?

El modelo de cultura sugerido en este capítulo es una base común útil para la antropología y la psicología, es más complejo que los modelos previos, pero ubica a la cultura Samoesa y a los samoeses como su creación y no como la nuestra. La perspectiva invertida a la que me refiero anteriormente, confunde la epistemología con la ontología, al confundir la etnografía con la cultura. El error tiene antecedentes prestigiosos en la física, pero sin embargo es erróneo. Confrontado con la brecha entre el objeto y su representación, podemos escoger desarrollar métodos científicos apropiados --hacer mejor lo que aún podemos mejorar-- o podemos proclamar a la antropología como un genero de la literatura y la crítica literaria, de la variedad "la vida como texto".

Es posible que pueda ocurrir una reconciliación parcial, o que una iluminación de las diferencias pueda ocurrir entre la antropología neo positivista o aspirante a ciencia, y la antropología interpretativa, pos modernista, acerca de la cuestión de la naturaleza de la interpretación (¿explicación no determinada?) -cómo arribamos y escogemos entre interpretaciones alternativas, como debe hacer el más interpretativista entre nosotros. La interpretación no es una división sino un campo común para la antropología -dada la complejidad y emergente naturaleza de la cultura y nuestra propia autoenvolvimiento, raramente si alguna vez, arribamos a explicaciones completamente determinadas o aa una selección entre teorías alternativas. ¿Sobre qué base seleccionamos entre interpretaciones y qué aseveraciones hacen ellas acerca del mundo?

Si mi cuadro de la relación de la antropología y la psicología es aproximadamente correcto, nuestros colegas en otros campos no necesitan que les hablemos seriamente acerca de nuestro "contar cuentos". Tenemos conocimientos y perspectivas críticas para entender la naturaleza humana. Han habido esfuerzos herculaneos para llevar las diversas culturas de este planeta bajo observación y la inmensa tarea de seleccionar, clasificar y comprende la data que se ha acumulado. Qué hemos hecho o en qué estas comprometidos, es efecto, es comparable con la tarea que ahora la biología se ha dado a sí misma de hacer un mapa de todo el genoma humano.

Tengo mi propia lista de héroes que han seguido una corriente u otra con la apasionada persistencia en persecución de una verdad que aumenta de a poco. En este espíritu, la antropología psicológica puede insistir a nuestros colegas en psicología, cuyo objeto de investigación compartimos, que lo que hemos aprendido de la cultura no es como para ser ignorado --es un constituyente de la naturaleza humana tan esencial como la mente y el cuerpo.

Fuente: lapaginadelprofe.cl

 



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