Albert Ellis y la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC)
Padre de las terapias cognitivas conductuales
Historia de la PsicologíaEspaña
TOM Sábado 15 de Agosto del año 2009 / 23:56

Teoría Psicológica: Conductismo

Biografía:
Albert Ellis (Pittsburgh 1913, Manhattan 2007) nació en el seno de una familia judía de Pittsburgh, Pensilvania el 27 de septiembre de 1913. Hijo de un padre negociante con escaso éxito profesional, vivió una infancia con escaso contacto con su padre debido a sus frecuentes ausencias por viajes de negocios. Con respecto a su madre, Ellis la retrató en su propia autobiografía como una mujer ensimismada con desorden bipolar, caracterizada por ser una "cotorra bulliciosa que nunca escuchaba", que exponía sus opiniones sobre temas diversos sin desarrollar adecuadamente una base razonada sobre los mismos. Ella solía dormir cuando él se iba a la escuela y no estaba en casa a su vuelta. En una infancia marcada por la desatención y el divorcio de sus padres cuando tenía tan sólo 12 años, Ellis desarrolló un alto sentido de la responsabilidad que dirigió al cuidado de sus hermanos menores, a los que vestía y despertaba para acudir juntos a la escuela. La gran depresión americana agravó la situación económica de la familia, provocando que los tres hijos comenzaran a trabajar precozmente para poder salir adelante.

Ellis era un niño enfermizo, con numerosos problemas de salud en su niñez. A la edad de cinco años fue hospitalizado por una enfermedad renal y sufrió una amigdalitis que se complicó con una grave escarlatina que requirió cirugía de emergencia. Fué hospitalizado hasta en ocho ocasiones entre los cinco y siete años, periodo en los que padres le proporcionaron escaso soporte emocional y raramente le visitaron o consolaron. Ellis declaró posteriormente que aprendió a superar en solitario su propia adversidad hasta el punto que había sido capaz de "desarrollar una indiferencia creciente a ésta negligencia".

En los años 20 tras algunos titubeos en la licenciatura de económicas y algunas iniciativas fallidas como escritor, inició finalmente sus estudios en el campo de la psicología clínica tras obtener la licenciatura de administrador de empresas en la Universidad de Nueva York en 1934. En 1942, comenzó sus estudios en psicología clínica en la Universidad de Columbia cuya formación era de carácter fundamentalmente psicoanalítico. Tras obtener el Master en psicología clínica en el Teachers College de la Universidad de Columbia en junio de 1943, inició sus prácticas privadas a tiempo parcial mientras terminaba la tesis. Ellis comenzó a publicar artículos incluso antes de recibir la licenciatura y en 1946, opinaba con espíritu crítico sobre muchos test de personalidad ampliamente utilizados en aquella época, concluyendo que tan sólo el Minnesota Multiphasic Personality Inventory cumplía todos los requerimientos necesarios para ser aceptado como instrumento válido para una investigación. Ellis se doctoró en 1947, iniciando un análisis personal y un programa de supervisión con Richard Hulbeck en el campo de psicoanálisis. A finales de los años 40 ya enseñaba en la Rutgers y en la Universidad de Nueva York y era el jefe de psicología clínica en el New Jersey Diagnostic Center y posteriormente en el New Jersey Department of Institutions and Agencies.

En Enero de 1953 abandonó el psicoanálisis, y empezó a referirse a sí mismo como terapeuta racional. Había comenzado a desarrollar una nuevo fórmula de psicoterapia más activa y directiva que requería que el terapeuta ayudase al cliente a entender que su filosofía personal contenía creencias que crean dolores emocionales. Su nueva aproximación enfatizaba el trabajo de cambiar activamente creencias y comportamientos contraproducentes del cliente demostrando su irracionalidad y rigidez. Ellis relaciona todo a estas creencias irracionales con la falsa pretensión de querer ser perfecto y amado por todo el mundo. En 1954 empezó a hacer escuela, enseñando su nueva técnica a otros terapeutas, y en 1957 expuso la primera terapia cognitiva conductual proponiendo que los terapeutas ayudasen a la gente ajustando su pensamiento como tratamiento para la neurosis. Dos años más tarde publicó un libro titulado "Como vivir con un neurótico" centrado en su nuevo método expresando que “Cuando me volví racional-emotivo, mis propios procesos de personalidad verdaderamente empezaron a vibrar”. En esa época el interés de la psicología experimental estaba enfocado en la psicología conductista, mientras en psicología clínica se mantenía dentro de la ideología del psicoanálisis sostenida en las ideas de Freud, Jung, Adler y Perls. A pesar del hecho de que el enfoque de Ellis se enfocaba al conocimiento, la emotividad y los métodos de conducta, su fuerte énfasis en el conocimiento provocó a casi todo el mundo con la posible excepción de los seguidores de Alfred Adler, le recibieran con hostilidad en conferencias profesionales y revistas especializadas.

Albert Ellis contribuyó al desarrollo de la teoría cognitivo conductual a partir de 1955 y formuló la terapia racional emotiva. Hoy en día, es considerado por la comunidad de psicólogos norteamericana como el padre de las terapias cognitivas conductuales y es uno de los psicoterapeutas más influentes de la historia de la psicología contemporánea. Ellis fundó y fue presidente emérito del Albert Ellis Institute para la Vida Racional como una organización sin ánimo de lucro en Nueva York en 1959, puesto del que fué relevado en septiembre del 2005 por desavenencias de tipo político. En 2003, recibió un premio de la Asociación para la Terapia Racional-Emotiva Conductual (Reino Unido) por la formulación y el desarrollo de la TREC. A la fiesta de su 90 cumpleaños, asistieron autoridades como Bill Clinton o el Dalai Lama. En 2004 cayó enfermo con un problema intestinal grave que le hizo ser hospitalizado y sufrir la extirpación del intestino grueso. Volvió al trabajo después de unos meses de tener ser cuidado por Debbie Joffe, su ayudante, que más tarde se convirtió en su esposa.

Sus principales publicaciones:

    * The Homosexual in America: A Subjective Approach, bajo el pseudonimo Donald Webster Cory. NY: Greenberg, 1951.
    * La Tragedia Sexual Norteamericana. NY: Twayne, 1954.
    * The Psychology of Sex Offenders. Springfield, IL: Thomas, 1956.
    * Sexo sin Culpa. NY: Hillman, 1958. Reedición Sexo sin culpa en el siglo XXI, Libros Comienzo,
    * El Arte y la Técnica del Amor. NY: Lyle Stuart, 1960. Reedición, Grijalbo (septiembre de 1996).
    * A Guide to Successful Marriage, with Robert A. Harper. North Hollywood, CA: Wilshire Book, 1961.
    * Creative Marriage, with Robert A. Harper. NY: Lyle Stuart, 1961.
    * La enciclopedia de la conducta sexual, editado con Albert Abarbanel. NY: Hawthorn, 1961.
    * 'La Tragedia Sexual Norteamericana, 2º Ed. rev. NY: Lyle Stuart, 1962.
    * Razón y Emoción en Psicoterapia. NY: Lyle Stuart, 1962.
    * Sexo y el Hombre Soltero. NY: Lyle Stuart, 1963.
    * Nymphomania: A Study of the Oversexed Woman, con Edward Sagarin. NY: Gilbert Press, 1964.
    * Homosexuality: Its causes and Cures. NY: Lyle Stuart, 1965.
    * Is Objectivism a Religion. NY: Lyle Stuart, 1968.
    * Murder and Assassination, with John M. Gullo. NY: Lyle Stuart, 1971.
    * Guía para una vida racional. Wilshire Book Company, 1975. ISBN 0-87980-042-9. Reeditada por Obelisco.
    * Anger: How to Live With and Without It. Secaucus, NJ: Citadel Press, 1977. ISBN 0806509376.
    * Manual de Terapia Racional Emotiva, con Russell Greiger y otros. NY: Springer Publishing, 1977.
    * Overcoming Procrastination: Or How to Think and Act Rationally in Spite of Life's Inevitable Hassles, con William J. Knaus. Instituto para la Vida Racional, 1977. ISBN 0917476042.
    * Como vivir con un neurótico. Wilshire Book Company, 1979. ISBN 0-87980-404-1.
    * Overcoming Resistance: Rational-Emotive Therapy With Difficult Clients. NY: Springer Publishing, 1985. ISBN 0826149103.
    * When AA Doesn't Work For You: Rational Steps to Quitting Alcohol. Barricade Books, 1992. ISBN 0-942637-53-4.
    * The Art and Science of Rational Eating, con Mike Abrams y Lidia Abrams. Barricade Books, 1992. ISBN 0-942637-60-7.
    * Cómo hacer frente a una enfermedad fatal, con Mike Abrams. Barricade Books, 1994. ISBN 1-56980-005-7.
    * Razón y Emoción en Psicoterapia, Ravisado y Actualizado. Secaucus, NJ: Carol Publishing Group, 1994. ISBN 1559722487.
    * How to Keep People from Pushing Your Buttons, con Arthur Lange. Citadel Press, 1995. ISBN 0-8065-1670-4.
    * Alcohol: How to Give It Up and Be Glad You Did, con Philip Tate Ph.D. See Sharp Press, 1996. ISBN 1-884365-10-8.
    * Como controlar la ansiedad antes de que le controle a Ud, con Raymond Chip Tafrate. Citadel Press, 1998. ISBN 0-8065-2010-8.
    * Optimal Aging: Get Over Getting Older, con Emmett Velten. Chicago, Open Court Press, 1998. ISBN 0812693833.
    * El Secreto para Superar el Abuso Verbal, con Marcia Grad Powers. Wilshire Book Company, 2000. ISBN 0-87980-445-9.
    * Counseling and Psychotherapy With Religious Persons: A Rational Emotive Behavior Therapy Approach, con Stevan Lars Nielsen y W. Brad Johnson. Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates, 2001. ISBN 0805828788.
    * Overcoming Destructive Beliefs, Feelings, and Behaviors: New Directions for Rational Emotive Behavior Therapy. Prometheus Books, 2001. ISBN 1-57392-879-8.
    * Feeling Better, Getting Better, Staying Better: Profound Self-Help Therapy For Your Emotions. Impact Publishers, 2001. ISBN 1-886230-35-8.
    * Case Studies In Rational Emotive Behavior Therapy With Children and Adolescents, con Jerry Wilde. Upper Saddle River, NJ: Merrill/Prentice Hall, 2002. ISBN 0130872814.
    * Overcoming Resistance: A Rational Emotive Behavior Therapy Integrated Approach, 2nd ed. NY: Springer Publishing, 2002. ISBN 082614912X.
    * El Camino de la Tolerancia: La Filosofía dela Terapia de la Emotividad Racional Conductual. Prometheus Books, 2004. ISBN 1-59102-237-1.
    * The Myth of Self-Esteem. Prometheus Books, 2005. ISBN 1-59102-354-8.
    * Teorías de la personalidad, con Mike Abrams and Lidia Abrams. New York: Sage Press, 2007 (in proceso).

Sus ideas:

1) La Terapia Racional Emotiva


Ellis denominó a su terapia la "terapia racional emotiva", que comenzó a desarrollar hace más de 50 años, marcando el inicio del cognitivismo. Su forma de trabajar guardaba similitudes con la "terapia cognitiva" de Beck y actualmente existen muchas subcorrientes, variantes y escuelas que han utilizado los principios terapéuticos propuestos por ambos autores. Actualmente la Terapia Racional Emotiva de Ellis, es seguida con un modelo que ha superado algunas de sus concepciones originales, ha incorporado una visión constructivista y adoptado nuevos recursos, por lo que se puede considerar "pos-racionalista".

Ellis centra su teoría en la sencilla frase atribuida al filósofo estoico griego Epícteto: "Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos". Para éste autor, las emociones son consecuencia de un acontecimiento activador, suceso o situación, que da lugar al desarrollo de un sistema de creencias, a partir de las cuales el sujeto desarrolla emociones, pensamientos y acciones. Según su modelo, muchas personas construyen creencias erróneas a partir de acontecimientos negativos que les hacen intalarse en actitudes o formas de sentir que provocan emociones o conductas disfuncionales que les   perpetúan su sufrimiento innecesario o desproporcionado con respecto a la situación. Éstas conductas o actitudes son comportamientos "auto-saboteadores" (contrarios a los propios intereses u objetivos), que dificultan (o impiden) la realización de las conductas necesarias para lograr los objetivos propios. En general, se caracterizan por estar asociadas a demandas absolutistas y otras distorsiones cognitivas (concepto fundamental de esta teoría). Todas éstas demandas absolutistas podrían agruparse en tres clases:

- Demandas sobre uno mismo ("yo debo..." o "yo necesito...").
- Demandas sobre los otros ("él debe..." o "tú debes...").
- Demandas sobre el mundo ("el mundo debe..." o "la vida debe...").

Existen una gran variedad de “errores de pensamiento” típicos en los que la gente se obsesiona y pierde su capacidad para ver otras dimensiones de su vida. Se deben básicamente a una tendencia a ignorar lo positivo, exagerar lo negativo y hacer generalizaciones prejudiciales para sí mismos. Para Ellis, el cambio ha de estar dirigido a declinar la "filosofía demandante" para reemplazarla por una "filosofía preferencial" de metas y deseos motivadores.

2) Las doce creencias irracionales más comúnes:


Ellis menciona 12 ideas irracionales que conducen a creencias irracionales, perjudiciales para el individuo que son las que causan y sustentan la neurosis:

-  La idea de que existe una tremenda necesidad en los adultos de ser amados por otros significativos en prácticamente cualquier actividad; en vez de concentrarse en su propio respeto personal, o buscando aprobación con fines prácticos, y en amar en vez de ser amados.

-  La idea de que ciertos actos son feos o perversos, por lo que los demás deben rechazar a las personas que los cometen; en vez de la idea de que ciertos actos son autodefensivos o antisociales, y que las personas que cometan estos actos se comportan de manera estúpida, ignorante o neurótica, y sería mejor que recibieran ayuda. Los comportamientos como estos no hacen que los sujetos que los actúan sean corruptos.

-  La idea de que es horrible cuando las cosas no son como nos gustaría que fueran; en vez de considerar la idea de que las cosas están muy mal y por tanto deberíamos cambiar o controlar las condiciones adversas de manera que puedan llegar a ser más satisfactorias; y si esto no es posible tendremos que ir aceptando que algunas cosas son así.

-  La idea de que la miseria humana está causada invariablemente por factores externos y se nos impone por gente y eventos extraños a nosotros; en vez de la idea de que la neurosis es causada en su mayoría por el punto de vista que tomamos con respecto a condiciones desafortunadas.

-  La idea de que si algo es o podría ser peligroso o aterrador, deberíamos estar tremendamente obsesionados y desaforados con ello; en vez de la idea de que debemos enfrentar de forma franca y directa lo peligroso; y si esto no es posible, aceptar lo inevitable.

-  La idea de que es más fácil eludir que enfrentar las dificultades de la vida y las responsabilidades personales; en vez de la idea de que eso que llamamos “dejarlo estar” o “dejarlo pasar” es usualmente mucho más duro a largo plazo.

-  La idea de que necesitamos de forma absoluta otra cosa más grande o más fuerte que nosotros en la que apoyarnos; en vez de la idea de que es mejor asumir los riesgos que contempla el pensar y actuar de forma menos dependiente.

-  La idea de que siempre debemos ser absolutamente competentes, inteligentes y ambiciosos en todos los aspectos; en vez de la idea de que podríamos haberlo hecho mejor más que necesitar hacerlo siempre bien y aceptarnos como criaturas bastante imperfectas, que tienen limitaciones y falibilidades humanas.

-  La idea de que si algo nos afectó considerablemente, permanecerá haciéndolo durante toda nuestra vida; en vez de la idea de que podemos aprender de nuestras experiencias pasadas sin estar extremadamente atados o preocupados por ellas.

-  La idea de que debemos tener un control preciso y perfecto sobre las cosas; en vez de la idea de que el mundo está lleno de probabilidades y cambios, y que aún así, debemos disfrutar de la vida a pesar de estos “inconvenientes”.

-  La idea de que la felicidad humana puede lograrse a través de la inercia y la inactividad; en vez de la idea de que tendemos a ser felices cuando estamos vitalmente inmersos en actividades dirigidas a la creatividad, o cuando nos embarcamos en proyectos más allá de nosotros o nos damos a los demás.

-  La idea de que no tenemos control sobre nuestras emociones y que no podemos evitar sentirnos alterados con respecto a las cosas de la vida; en vez de la idea de que poseemos un control real sobre nuestras emociones destructivas si escogemos trabajar en contra de la hipótesis masturbatoria, la cual usualmente fomentamos.

(Extracto de The Essence of Rational Emotive Behavior Therapy de Albert Ellis, Ph D. Revisado, mayo 1994).

Para simplificar, Ellis también menciona las tres creencias irracionales principales:

“Debo ser increíblemente competente, o de lo contrario no valgo nada”.
“Los demás deben considerarme; o son absolutamente estúpidos”.
“El mundo siempre debe proveerme de felicidad, o me moriré”.


3) La autoestima:


Ellis considera que la autoestima implica una autoevaluación o "puntuación" sobre uno mismo, que se realiza por una escala de valores que se origina a partir de nuestros éxitos o fracasos con relación a metas o ideales y las opiniones (reales o supuestas) de otras personas, que son significativas sobre nosotros. En éste sentido, una valoración errónea de la propia autoestima es una fuente importante de trastornos, ya sea por una sobrevaloración insostenible, ya sea debida a una desvalorización peligrosa desencadenada por fracasos o rechazos, que en definitiva es lo que constituye el elemento central de las depresiones y es el factor fundamental implicado en la ansiedad. Para Ellis, resulta irracional sentir baja autoestima porque "Nadie tiene éxito en todo ni fracasa en todo y es imposible asignar un valor "general" a una persona como tal", "Lo apropiado es calificar a las acciones y no a las personas" y "La opinión de otros no puede modificar lo que realmente somos". Propone por tanto como alternativa, el concepto de "autoaceptación", que consiste en "un amor incondicional a nosotros mismos". La autoaceptación consiste en querernos y valorarnos por el hecho de existir, sin calificarnos en ninguna escala de valores. Se trata de alcanzar una “auto-aceptación incondicional”, conseguir no sentirse rechazado, aún sin importar cuán desastrosas sean nuestras acciones; debemos aceptarnos por lo que somos más que por lo que hemos hecho. Éste enfoque, se caracteriza por ser eminentemente humanista y así lo autodefine el propio Ellis ("humanístico", "humanístico existencial" o "humanístico científico") en diversos escritos.


Algunos de sus pensamientos:


 "Aceptando que las personas tienden a dirigirse hacia sus metas, lo racional en la teoría de la Terapia Racional Emotiva es "lo que ayuda a la gente a alcanzar sus metas y propósitos básicos, en tanto que "irracional" es lo que se los impide."(Dryden 1984). Por lo tanto, la "racionalidad" no puede definirse en forma absoluta, sino que es relativa por naturaleza." (Ellis & Dryden, 1987, p.4).

“ Tu valía como persona no depende de tus éxitos o fracasos, ni tampoco de que recibas o no el cariño de los demás”.

“ Te gustaría conseguir lo que quieres, pero no hay motivos para ‘exigir’ que así sea. Puedes ser feliz, quizá no tanto como podrías serlo, incluso si no consigues las cosas que deseas”.

 “Si a veces salen mal las cosas, no por eso eres un fracasado. Puedes llevar una vida razonablemente feliz, aunque no tan feliz como imaginas si tuvieras éxito”.

 “Las valoraciones extremas, junto a los sentimientos que se derivan de ellas, son muy poco realistas y breves. ¡A no ser que te empeñes en que perduren!”

“ No conviene etiquetar las cosas como blancas o negras, sino hacer un esfuerzo para percibirlas como blancas y negras a la vez. O como grises, rojas, azules, amarillas... Tener rasgos buenos o malos, no significa ser una buena o mala persona. Quien tiene tendencia a etiquetar a las personas que conoce, es probable que fomente su manía de valorarse en términos absolutistas”.

"En un sentido, la persona religiosa no debe tener realmente visiones propias, y de hecho es presuntuoso de su parte tener alguna. En lo que respecta a asuntos de amor y sexo, matrimonio y relaciones familiares, negocios, política, y virtualmente todo lo demás que pueda ser importante en su vida, debe tratar de descubrir qué querrían que hiciera su dios y su clero..." [Albert Ellis]

"La mayor parte de las alteraciones humanas esconden algún tipo de exigencia". Albert Ellis.

“El arte de amar... es mayormente el arte de perseverar.” Albert Ellis.


TOM
http://www.psiquiatriaypsicologia.com/biografias-y-citas/conductismo/761-albert-ellis.html

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